Cómo sacar fotos después de un choque: la guía que ojalá hubieras leído antes

Hay una escena que se repite miles de veces al año en Chile. Dos conductores se bajan de sus autos después de un choque, se intercambian datos apurados, uno de los dos saca el celular y le toma dos o tres fotos rápidas al golpe. Llegan a la casa, abren la galería, y se dan cuenta de que las fotos salieron movidas, oscuras, o simplemente no muestran lo que necesitan mostrar.
Al día siguiente van a la aseguradora o al taller, y la primera pregunta es: “¿Tiene fotos?” Y ahí empiezan los problemas. Las fotos después de un choque no son un detalle menor. Son probablemente tu evidencia más importante. Pueden determinar quién fue el responsable, cuánto cuesta la reparación, y cómo se resuelve tu caso con el seguro. Sacarlas bien no es complicado, pero hay que saber qué fotografiar y cómo.
Por qué las fotos son tan importantes Piénsalo de esta forma: en el momento del choque, todo queda registrado en el lugar. La posición de los autos, las marcas en el pavimento, la señalética, el estado de la calle, los daños frescos. Pero apenas mueves los vehículos, toda esa información se pierde para siempre. Las fotos son lo único que preserva ese momento. Y se usan para todo lo que viene después: la constancia o denuncia en Carabineros, el reclamo al seguro, el peritaje, y si las cosas escalan, como prueba en el Juzgado de Policía Local
Un perito de seguros nos lo explicó una vez de forma bien clara: “El 80% de los reclamos que se complican es porque la documentación fotográfica es mala o incompleta. La gente saca tres fotos del golpe de cerca y listo. Pero eso no cuenta la historia completa del choque.” Qué fotos sacar: la lista completa Vamos a dividirlo en categorías. Si puedes sacar todas estas fotos, vas a tener un registro sólido. No te preocupes por sacar demasiadas —es mejor que sobren a que falten.

1. La escena general (ANTES de mover los autos)
Esto es lo primero que deberías fotografiar y lo que la mayoría de la gente se salta.
Toma fotos panorámicas que muestren la posición de ambos vehículos en la calle. Idealmente desde los 4 puntos cardinales: de frente, de atrás, y desde ambos lados. Lo que quieres es que alguien que mire esa foto entienda dónde ocurrió el choque, en qué dirección iban los autos, y cómo quedaron.
¿Por qué importa tanto? Porque la posición de los autos cuenta la historia del accidente. Si el otro conductor después dice que el choque fue de otra manera, tus fotos panorámicas pueden desmentirlo.

Incluye en estas fotos:

• Las señales de tránsito cercanas (semáforos, signos pare, ceda el paso). • Las líneas del pavimento. • Marcas de frenada si las hay (son evidencia de velocidad y reacción).
• El entorno general: la intersección, la curva, el estacionamiento, lo que sea.

2. Daños a tu vehículo
Ahora sí, los daños. Pero no saques solo una foto de cerca del golpe. Necesitas tres niveles de detalle: Foto general del lado dañado. Que se vea tu auto completo (o al menos la mitad) con el daño visible. Esto da contexto sobre la ubicación del golpe en relación al vehículo.
Foto media a un metro de distancia. Acércate lo suficiente para ver la zona afectada con claridad, pero no tanto como para perder la referencia de qué parte del auto es.
Foto de detalle (macro). Acá sí, acércate al daño. Los rayones, abolladuras, pintura saltada, plásticos rotos. Si tu celular tiene modo macro, úsalo. Si no, acércate lo más que puedas sin que la foto salga borrosa.
Repite esto con cada zona dañada. Si el parachoque tiene un golpe y la puerta tiene un rayón, son dos zonas distintas y necesitan sus propias fotos en los tres niveles.

3. Daños al otro vehículo
Exactamente lo mismo que hiciste con tu auto, hazlo con el del otro conductor. Esto es importante porque las aseguradoras van a cruzar la información de ambos vehículos para entender la dinámica del choque.
Además, si el otro conductor después repara su auto y dice que los daños eran peores de lo que realmente eran, tus fotos son tu defensa.

4. Patentes de ambos vehículos
Saca una foto clara de la patente de tu auto y la del otro. Parece innecesario, pero cuando anotas la patente a mano en una situación de estrés, es fácil confundir un número. La foto no miente.

5. Documentos del otro conductor
Si el otro conductor te muestra su licencia de conducir y carnet de identidad, sácales foto. También al certificado del seguro si lo tiene a mano. Esto ahorra mucho tiempo después y evita el típico “me dio un número de teléfono que no existe”.

6. Detalles adicionales que la gente olvida
Hay un par de cosas que casi nadie fotografía y que pueden ser muy útiles:
El kilometraje de tu auto. Una foto del odómetro puede ser relevante si necesitas demostrar que tu auto tenía poco uso o para efectos de la valoración.

Las condiciones de la calle. Si había un hoyo, la calle estaba mojada, había aceite en el pavimento, o la señalética estaba tapada por un árbol, eso puede ser relevante para determinar responsabilidades.
Testigos. Si hay testigos presenciales, pídeles sus datos. No les saques foto, pero anota nombre y teléfono. Si hay cámaras de seguridad apuntando a la calle, sácale foto a la cámara y anota la dirección exacta.
Cómo sacar buenas fotos (la parte técnica) No necesitas ser fotógrafo ni tener un celular último modelo. Pero sí hay algunas cosas que marcan la diferencia entre una foto útil y una que no sirve para nada.
Luz. Si el choque fue de día, estás bien. Si fue de noche, usa el flash del celular y acércate más de lo normal. Las fotos nocturnas sin flash salen oscuras y borrosas. Si puedes, ilumina con la linterna de otro celular mientras sacas la foto con el tuyo.
Estabilidad. Sostén el celular con ambas manos. Tus manos van a estar temblando por la adrenalina, es normal. Si puedes apoyarte en algo (tu auto, un poste, lo que sea), hazlo. Una foto movida no sirve.
No uses zoom digital. Acércate físicamente en vez de hacer zoom con la pantalla. El zoom digital reduce la calidad de la imagen y pierde detalles que pueden ser importantes.
Horizontal vs vertical. Para las fotos panorámicas y generales, saca en horizontal (celular de lado). Para los detalles de cerca, vertical está bien. Lo importante es que no cortes información relevante de la imagen.
Revisa las fotos antes de irte. Esto es clave. Antes de que cada uno se vaya por su lado, revisa rápido tu galería. ¿Salieron nítidas? ¿Se ve lo que necesitas que se vea? Si alguna salió mal, sácala de nuevo. Una vez que te vas del lugar, no hay vuelta atrás.

El error más común: sacar fotos solo del golpe

Lo vemos todo el tiempo. La persona saca 10 fotos del abollón de cerca, desde distintos ángulos, con zoom, sin zoom. Y cero fotos de contexto. Cero fotos de la calle. Cero fotos del otro auto. Cero fotos de la posición de los vehículos.
Es comprensible: tu cerebro se enfoca en el daño porque es lo que te preocupa. Pero las fotos de contexto son las que realmente te protegen legalmente y las que aceleran el proceso con la aseguradora.
Si solo pudieras sacar 5 fotos, estas serían las más importantes:
1. Panorámica con ambos autos en su posición post-choque.
2. La zona dañada de tu auto a distancia media.
3. La zona dañada del otro auto a distancia media.
4. Un detalle de cerca de tu daño principal.
5. La patente del otro vehículo.

Con esas cinco tienes lo mínimo. Pero insisto: saca todas las que puedas.
¿Y si el otro conductor no quiere que le saquen fotos? Pasa más de lo que uno cree. Algunos conductores se ponen incómodos o agresivos cuando sacas el celular. La realidad legal es que en un espacio público tienes derecho a fotografiar. Nadie te puede prohibir sacar fotos en la vía pública después de un accidente. Ahora, si el otro conductor se pone violento o amenazante, prioriza tu seguridad. Llama a Carabineros (133), vuelve a tu auto, y espera. Las fotos son importantes pero tu integridad lo es más.
Un consejo práctico: si sientes que la situación puede ponerse tensa, empieza a grabar video apenas te bajes del auto. Muchos celulares permiten grabar video desde la pantalla de bloqueo. El video captura audio, imagen y contexto, todo al mismo tiempo.
Qué hacer con las fotos después
Una vez que estés en tu casa o en un lugar tranquilo:
Respalda las fotos. Envíatelas por email o súbelas a la nube (Google Drive, iCloud, lo que uses). Los celulares se pierden, se roban, o se rompen. Si las fotos están solo en el dispositivo, estás a un accidente de perder tu evidencia. No las edites. No les pongas filtros, no recortes, no ajustes el brillo. Si las fotos terminan en un proceso legal, cualquier edición puede ser cuestionada. Usa los originales siempre.
Organiza las fotos. Crea una carpeta con la fecha del choque y pon todas las fotos ahí. Suena excesivo, pero cuando la aseguradora te pida las fotos tres semanas después, te vas a agradecer a ti mismo.
Si necesitas una estimación de daños, puedes usar esas mismas fotos en nuestro evaluador de daños en Choque.cl. La herramienta usa inteligencia artificial para analizar las imágenes y darte una estimación orientativa de costos de carrocería y pintura. No reemplaza al taller, pero te da un punto de partida antes de que empieces a cotizar.
Un último consejo
Si llegaste hasta acá, ya sabes más sobre documentación post-choque que el 95% de los conductores. Pero hay un problema: cuando te pase el choque, probablemente no te vas a acordar de todo esto. La adrenalina hace eso.
Por eso, la recomendación más práctica que te podemos dar es esta: guarda este artículo en tus favoritos del celular. Así, si alguna vez te toca, lo abres y sigues la lista como un checklist. También puedes guardar en tus contactos los números de emergencia (131, 132, 133) y el teléfono de tu aseguradora.
Esperemos que nunca lo necesites. Pero si lo necesitas, que estés preparado.